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martes, 9 de octubre de 2012

Un día de agosto, paseábamos entre los acantilados próximos a alguna playa cántabra. Lo que parecía un día tranquilo y soleado fue tornándose en tinieblas... Poco a poco nuestra conversación se fue agriando y diferencias, incomprensiones y reproches terminaron saliendo a flote.

En un momento dado me planté, y solté la primera frase "cuerda" de nuestra relación:

- Me da la impresión de que si sigues conmigo es porque todavía no has encontrado nada mejor...

Silencio...  Sólo roto por las olas del mar rompiendo en la costa.

Años (quizá meses) después, lancé la  segunda frase lapidaria. Ésa significó nuestra ruptura..

miércoles, 15 de julio de 2009

Por aquella época yo coleccionaba sobresalientes en tanto que ella se traía una preciosa colección de calabazas. Aquellos veranos discutíamos mucho, pero también nos emborrachábamos y fumábamos nuestros primeros cigarrillos juntos, todo ello bajo el control y las reticencias de nuestros respectivos padres. Nos veíamos (y sabíamos) opuestos pero quizá fuese eso lo que fortalecía nuestra relación, nada sexual por cierto, basada en el descubrimiento de nuevas experiencias.

A mí me parecía un mundo todo el tiempo que tardó en saber despejar la 'x' en una ecuación de segundo grado. Nada comparable con el que determinadas ideas de su mente quinceañera han terminado por instalarse en la mía...

viernes, 24 de abril de 2009

Sea por mala conciencia o por sentimentalismo se decidió organizar una comida para reencontrarnos varios años después. Demasiados años después...

Uno a uno todos han ido contestando. Todo han sido respuestas afirmativas. Sólo han faltado dos personas por responder: ella y yo.

Y de repente se ha hecho el silencio. Ambos enrocados en posturas defensivas sin querer dar el paso que le comprometiese ante el otro y ante el resto. Sin querer implicarse emocionalmente. Esperando la intercesión de algún "juez de paz" que desbloquee una situación que a nadie agrada.

En cierto modo me he sentido reconfortado. Cuando en otros tiempos tuve que ser yo el que diera ese paso adelante, he podido constatar que (casi) ningún otro va a tener la valentía para darlo ahora. La "corrección política" implica no mojarse aunque ello te obligue a renunciar a tus deseos o a tus sueños. Valen más las apariencias. Predomina más la forma sobre el fodo. Muchas palabras bonitas, muchas buenas intenciones, pero pocos hechos...

viernes, 13 de marzo de 2009

- ¿Quedamos a tomar algo?
- ¿Dónde?
- En la Plaza de Olavide...

Sonreí... Y ella debió captar el porqué. A su llegada a Madrid yo le hablé de la existencia de esa plaza, que aún no había logrado encontrar. Tiempo después fue precisamente ella quien me la enseñó.

- Vale!, así recordamos a Couso... (*).

Allí fue donde me comentó su decisión de abandonar definitivamente Madrid. Donde despedí a mi alma hermana, o quizá mejor donde ella y yo tomamos definitivamente rumbos opuestos, donde nuestras historias, antaño similares, comenzaron a diverger cada vez más, y donde cada uno a su manera comenzó a separarse (a su manera) de sus sueños de juventud.

Años después, volviendo de Gipuzkoa, su coche se salió de la carretera y dio varias vueltas de campana. Tardé varios días en enterarme de lo sucedido y entendí (comprendí) que nuestra amistad era un imposible. Ya sí que lo era.

Ayer, sin embargo, pude volver a disfrutar un momento de su sonrisa.

- ¿Quedamos?
- ¿Dónde?

Ya no habrá "plazas de Olavide".

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(*) José Couso, periodista asesinado en Iraq por las tropas militares que invadieron y ocuparon dicho país, solía frecuentar a menudo dicha plaza.

martes, 10 de marzo de 2009

Era invierno... De esos días en que la niebla se te mete en los huesos, recordándote que aún resta demasiado para el primer bañito en el mar.

Un tanto de Zidane metió al Real Madrid por última vez en cuartos de final de la Champions.

Algunos apuntaban que "había motivo".

Algo en mi vida empezaba a cambiar. Tras una larga crisis (por motivos de lo mas diversos), iba poco a poco recomponiendo los cimientos de una existencia que un vendaval había derribado sin piedad. Sin avisar. Sin...

Hoy, en la distancia, reconozco que todo lo que se desencadenó los días posteriores no fue ni mucho o menos lo que me hizo cambiar el rumbo. El viraje ya se había producido bastante antes, y la triste contemplación de la realidad demostró que iba en la dirección adecuada.

Aún así un día después no volví a ser el mismo.

viernes, 13 de febrero de 2009

Otsaila, 2002 - 2009

Como si de la canción de Anari se tratase, terminaron apareciendo los inevitables...

Y salieron a la luz preguntas, y aparecieron miedos ante las posibles respuestas.

Y quedaron otros interrogantes que tuve que reconstruir cual puzzles incompletos. Y esa sensación de que las historias se terminan repitiendo...

jueves, 5 de febrero de 2009

Estuve casi cuatro meses sentado junto al teléfono con la esperanza puesta en una llamada suya. Una lluviosa tarde de septiembre al fin se decidió.

Entonces con el corazón en un puño agarré el teléfono y me quedé observando como uno tras otro se iban sucediendo los timbres de llamada, obedeciendo a un impulso que me conducía a no contestar.

Quedó grabada una llamada pérdida en la memoria de mi móvil y mi adiós en forma de silencio en la del suyo.

Ese día aprendimos a olvidar...

viernes, 18 de julio de 2008

La calle Argumosa es quizá (odio los superlativos) una de las calles con más encanto, que no bonitas, de Madrid. En una de sus esquinas se encuentra el bar Soidemersol ("Los Remedios" leído al revés), que dio nombre a un disco de "La Buena Vida". Cada vez que paso por ese lugar viene a mi mente una de las estrofas más bonitas (sigo odiando los superlativos) que se han cantado en lengua castellana:

"Quiero que al menos comprendas
por qué me cuesta decirlo
porque te llevo tan dentro que hasta me olvido yo mismo de ti.
"

Podría escribir muchos paralelismos ("verano", "Matineé", "pacífico", "respirando en el mundo"...) entre esa calle, dicho disco y aquel verano de 2004. Verano en el que África (madrileña), Souleymane (senegalés de confesión musulmana) e Itsas (vasco) "arreglábamos" el mundo al caer cada tarde. Y sentados en una terraza sellábamos la paz en cada uno de los frentes que nuestras circunstancias personales y colectivas nos enfrentaban al otro.

Por fin ayer, 17 de julio de 2008, el Tribunal Supremo puso fin a algo que nosotros ya tuvimos claro entonces. Creo que la generosidad de "Suli" en cedernos las tapas de jamón tuvo mucho que ver en esos cuatro años que le hemos sacado de ventaja...

viernes, 11 de julio de 2008

Una vez en este blog escribí: "Me gustan los sonidos de la noche". Si bien no recuerdo exactamente que fue lo que me indujo a escribir eso, no creo ir demasiado desencaminado al pensar que estaba recordando algún año de mi época universitaria cuando mis mejores horas del día eran las horas nocturnas en las que me encerraba con los apuntes en mi habitación y me hacía acompañar de algún programa de radio de esos de madrugada.

Aquellas horas de soledad de cada día han forjado una gran parte de lo que soy hoy. Recuerdo cuando salía a fumar un cigarrillo a la ventana y miraba a la ciudad vacía con la excepción de algún gato callejero; y mientras el cigarro se consumía entre mis dedos escuchaba el silencio. Y así pasaban las horas hasta que se empezaban a oír a los gorriones piar, momento en el cual me metía en la cama.

La radio, el silencio, los gorriones... Los sonidos de la noche.

viernes, 27 de junio de 2008

Desde que me dieron licencia para escribir a bolígrafo, apenas he vuelto ha coger un lapicero, lo mío han sido siempre los rotuladores de colores y la escritura con trazo gordo de forma que los circulitos interiores de las letras desaparezcan casi por completo hasta el punto de no saber si lo que escribo es un 'e' o una 'c'. Me produce cierto puntito de placer ver como las letras se distorsionan con los trazos gordos, dando una apariencia ambigua a la presentación de mis textos.

Hace años escribía a pluma, y aunque he tenido y me han regalado varias, la que más me ha acompañado ha sido la primera que tuve: una con sección gorda y que al tener doblada la plumilla producía un trazo grueso, claro que escribir con pasión y apretar con fuerza también ayudaban a ello. El problema era que esa pluma consumía un montón por lo que pronto abandoné los cartuchos de tinta y me pasé a los tinteros. Y a las jeringuillas.

Con la aparición del correo electrónico dejé de escribir a pluma. Sólo recuerdo haber enviado cinco cartas manuscritas desde el 2002. Pero estos inventos que crea el diablo también han echado a perder otra bonita costumbre mía: ya no puedo pegar los sellos con la efigie real al revés.

miércoles, 25 de junio de 2008

El año anterior había ganado uno de los premios que en mi colegio se otorgaban a los mejores alumnos de una clase; así que en el siguiente curso académico a la llegada de las notas correspondientes a la primera evaluación nadie esperaba que cuando mis padres abrieran el sobre con las calificaciones, encontrasen allí el primer fracaso de mi vida (técnicamente éste no se puede considerar fracaso como tal).

Ni que decir que lloré amargamente, intentando justificar esa calabaza en un profesor que me tenía manía, lo cual no era del todo cierto (¿mi primera mentira?), aunque años después quedara patente nuestra falta de "feeling" por cuestiones que no merecen la pena relatar aquí.

Sufrí lo indecible ese año intentando superar ese "insuficiente" en expresión escrita, no tanto por mi forma de expresarme (que es bien evidente que tampoco ha mejorado), como por mi ilegible letra.

Hay que decir que yo (por entonces) era un niño bueno. Demasiado bueno. Y no me atrevía a transgredir las normas que por entonces me habían inculcado. Fuera por eso o no, el caso es que para no caer en el vicio de la "dulcolexia" (o algo así...) a uno le habían enseñado que las letras de una palabra debían escribirse con un único trazo sin levantar el lapicero hasta finalizar esa palabra. Si a eso le sumamos que nos tenían prohibido escribir a bolígrafo y dado que uno nació zurdo con lo que su mano termina por difuminar todo lo que sus dedos gordo e índice han escrito antes, quedan como resultado unos escritos impresentables desde el punto de vista estético.

Un par de años después hice lo que fue mi primer acto de rebeldía. Tras observar la letra de muchos compañeros de clase, decidí separar las letras de cada palabra. Desde entonces mi letra sin llegar a ser bonita resulta mucho más legible.

Ahora bien, no creo que ninguno de mis compañeros a los que imité, hayan transgredido tantos convencionalismos como yo...

viernes, 13 de junio de 2008

Durante la explicación de la práctica de electrónica el profesor hizo especial hincapié en que revisasemos la polarización de los condensadores electrolíticos ya que de lo contrario nos lo cargaríamos; y nos recordó que buena parte del presupuesto del laboratorio se iba en reponer el material que los alumnos destrozábamos a lo largo del curso. Cada uno de esos condensadores costaría 100 pesetas de las de entonces.

Pese a todo durante la siguiente hora, la clase se convirtió en una sucesión de "bouuuummms" cada vez que uno de los grupos probaba su circuito.

Pocos minutos antes de terminar la clase Txema e Itsas (los alumnos menos aventajados y por tanto los más lentos) decidieron encender la alimentación de su práctica. Fue entonces cuando en lugar de un "booumm" sonó un "paaac" mucho más seco que produjo que el profesor se acercase a la velocidad de la luz hacia nuestra mesa. Sus sospechas eran ciertas: un pequeño cortocircuito acababa de joder la fuente de alimentación valorada en unas 30.000 pesetas.

Eso sí, el condensador aguantó el tipo como un jabato...!!!

miércoles, 28 de mayo de 2008

Por cierto...

En el correo electrónico del que hablé ayer, escribí de mi "puño y letra" las siguientes palabras:

libreria
modificacion
ningun
codigo
deberia
algun
informacion

martes, 27 de mayo de 2008

Vuelvo a hurgar entre papeles. Esta vez hallo una copia de un correo electrónico que envié unos años atrás a dos personas. La primera de ellas Candela, alguien insustituible en lo laboral y en lo personal y que nunca sabrá todo lo que he llorado su "pérdida". La segunda es Juanma, mi compañero de fatigas por entonces (y cuando sobre uno de los dos pendía una "reestructuración laboral").

Leo las líneas que escribí. Al día siguiente había convocada una huelga general y yo daba instrucciones en el caso de que hubiese algún problema al día siguiente para que ellos lo solucinaran.

Aquel 20-J yo no fui a trabajar. Finalmente y pese a ese mal precedente yo me salvé y la cabeza cortada fue la de Juanma, aunque tuvo suerte y fue rápidamente reubicado en otras tareas.

Para mí fue una sorpresa esa decisión. Quizá pronto tenga que tomar una decisión similar, y quizá esta vez no tenga tanta suerte...

miércoles, 14 de mayo de 2008

Me enseñó la casa que recién acababa de decorar. Todo nuevo: cuadros, estantes, sofás y hasta un televisor de plasma último modelo.

¿Te gusta? Me preguntó.

Sí, contesté mintiéndole. Bueno...!, tal vez no mentía porque en realidad me gustaba lo que acababa de ver y además soy de "fácil agradar" aunque esta vez no las tuviera todas conmigo. Siempre he creído que un hogar debe tener tres cosas (o al menos dos de ellas): plantas, libros y niños y ésta no tenía ninguna de ellas, pero tampoco era eso lo que echaba en falta.

Hoy he descubierto que lo que no me acababa de encajar era la ausencia de enseres viejos, no sé, una silla, un libro, un plato, algo que tenga su historia. Me ha dado la impresión de que su vida acaba de comenzar en este mismo instante y que de nada le han servido los treinta años que ha dejado atrás y he pensado que tengo que regresar a casa de mis padres, y antes de que sea tarde recuperar de entre los nuevos el vaso amarillento que tanto me recuerda a mi infancia.

He sumado una cosa más a mi lista de cosas imprescindibles. Una casa debe tener, además, pasado...

martes, 1 de abril de 2008

...y de repente he empezado a soñar, ¿o estaba despierto?, y me he visto recordando las pequeñas anécdotas, las alegrías y los sinsabores de todos estos años y he podido comprobar (más bien a mi pesar) que poco a poco voy desarrollando una capacidad para olvidar no sólo lo malo sino también lo bueno.

Y he sentido la necesidad de reavivar todas las emociones vividas.

Estoy agotado. No he dormido.

viernes, 14 de diciembre de 2007

Paris mon amour

Justo antes de cerrar la habitación de aquel pequeño hotel parisino, pregunté...

- ¿Y tú estás bien conmigo...?

Tardé sólo medio año en comprobar que su respuesta fue una mentira.

miércoles, 5 de septiembre de 2007

Hallazgo "arqueológico"

Examen de Historia de las civilizaciones y el arte (9 de Junio de hace más de 20 años)

7.- Obras más representativas de la escultura caldea:
El león de Nabopolasar, el tigre de Tiglathpileser, el amuleto de Matusalem, el bastón de mando de Asurbanípal además de la flauta de Bartolo.

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Sí, sí...!!! Ríete... pero acaso tú conoces la respuesta???

jueves, 3 de mayo de 2007

itsasbeltza dixit

- La verdad es que me gustaría haber nacido quince años antes para haber tenido una buena razón para correr delante de la policía...

(Alde Zaharra, Bilbao, 1991)

- La verdad es que me alegro haber nacido quince años después para no tener que correr delante de la policía por semejante estupidez...

(Malasaña, Madrid, 2007)

miércoles, 4 de abril de 2007

Esto sucedió hace algunos años.

Recuerdo que era un día de verano. Había quedado con Sonia para tomar unas cañas un poco después de que se metiera el sol. Sin embargo, un par de horas antes de la cita recibí una llamada suya.

- Itsas?
- Dime!
- No voy a poder llegar a donde hemos quedado. ¿Te importa que quedemos en otro sitio?.
- Grrr!, Bue...., venga, vale!!!!
- Coge el autobús tropecientostres en dirección a Entrevías y me esperas en la parada de la calle DondeCristoPerdioElBotijo
- ????
- Perdona!, luego te cuento...!

Seguí al pie de la letra sus instrucciones. Monté en el autobús y le dije al chófer que me avisara cuando llegáramos a la calle en cuestión. Al apearme miré a mi alrededor; el barrio era una novedad para mí, casas viejas que en la mayoría de los casos necesitaban reformas, gente desaliñada transitando por la calle... Sentía inseguridad ante lo desconocido. Decidí no dar rienda a mi espíritu curioso y me senté en la parada de bus a esperar, tal y como habíamos convenido.

Sonia llegó algo tarde. Se explicó: había tenido que ir a hacer una gestión a una parroquia en la que el cura era algo "rojillo" y no se dio cuenta de que ese día, a la misma hora, también había quedado conmigo.

Cuento esto, porque en estos días corre la noticia de que al Arzobispado de Madrid, quiere cerrar una iglesia por considerar que los cultos que allí se celebran no se corresponden con los que dicta la doctrina católica. Hoy en día desconozco si la iglesia en la que estuvo Sonia es la misma que la que ha saltado a la actualidad. Aunque eso sí, el mismo Arzobispado que permite que en otras iglesias donde asiste gente repeinada enfundada en ropita de marca, abrigos de visón y valiosas joyas se rece por la unidad de Essssssspaña y por su ejército (el que aquí escribe así lo pudo comprobar), considera un desorden el que se oficie misas en vaqueros o que se den rosquillas en la comunión. El Sr. Rouco, esta vez, nos ha enseñado su lado más fascista.