A pesar de las largas jornadas de trabajo, no exentas de su estrés y complicaciones diarias, subyace en mí una sensación de "Stand-By". Como si todo de hubiera detenido y por un momento me hayan sacado de mis rutinas habituales, llevándome a una especie de limbo del que despertaré en el mismo momento que el avión tome tierra en Barajas.
Por el momento vivo el día a día tránquilo, sin angustias... mucho más en paz y calmado que durante los dos últimos años... parece q este desplazamiento me haya echo ver que lo importante es todo lo que he dejado al otro lado del Atlántico y que no depende de mí que pueda recuperlo antes o después, así que no procuro agobiarme por fechas o hitos.
Conformismo... dicen!


