viernes, 13 de junio de 2008

Durante la explicación de la práctica de electrónica el profesor hizo especial hincapié en que revisasemos la polarización de los condensadores electrolíticos ya que de lo contrario nos lo cargaríamos; y nos recordó que buena parte del presupuesto del laboratorio se iba en reponer el material que los alumnos destrozábamos a lo largo del curso. Cada uno de esos condensadores costaría 100 pesetas de las de entonces.

Pese a todo durante la siguiente hora, la clase se convirtió en una sucesión de "bouuuummms" cada vez que uno de los grupos probaba su circuito.

Pocos minutos antes de terminar la clase Txema e Itsas (los alumnos menos aventajados y por tanto los más lentos) decidieron encender la alimentación de su práctica. Fue entonces cuando en lugar de un "booumm" sonó un "paaac" mucho más seco que produjo que el profesor se acercase a la velocidad de la luz hacia nuestra mesa. Sus sospechas eran ciertas: un pequeño cortocircuito acababa de joder la fuente de alimentación valorada en unas 30.000 pesetas.

Eso sí, el condensador aguantó el tipo como un jabato...!!!

2 comentarios:

Txabi dijo...

¡Es que os dió la información sesgada!.

Ume dijo...

Fijaté Itsas, si regalas cervezas corremos todos pa verte... Pero cuando se habla de dinero... Ale un besote y feliz fin de semana...