Mostrando entradas con la etiqueta Despistes y franquezas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Despistes y franquezas. Mostrar todas las entradas

lunes, 15 de noviembre de 2010

- Pero Itsas, ¿de veras que no sabes dónde está la derecha y la izquierda?
- Pues no...!
- ...y entonces, cuando alguien te dice que vayas a la derecha, ¿qué haces?
- pues irme para la izquierda...

lunes, 24 de mayo de 2010

No entiendo por qué todo el mundo me mira hoy...


...y menos aún todas esas risitas...

viernes, 27 de marzo de 2009

Mi última felicitación de cumpleaños:

"Felices 40 años y 10 días"

miércoles, 7 de enero de 2009

Uno debe tener ya una edad en la que se ha convertido en un "seta"...

Para una vez que trasnocho, hasta mi propio teléfono móvil me abandona y se va de juerga él sólo. Bueno, él sólo... o en compañía de otros...

miércoles, 9 de julio de 2008

Tras una resaca espantosa he decidido no volver a beber más. Como es esperable en mí sólo he tardado cuatro horas en incumplir mis promesas.

miércoles, 18 de junio de 2008

Me he acercado un momento a hablar con Marisa. Estaba sentada y yo de pie por lo que durante unos segundos he tenido una vista muy privilegiada sobre su escote. Ella me ha empezado a hablar de un tema muy aburrido así que yo me he puesto a pensar que últimamente está más guapa. Que coño...!! últimamente está muy pero que muy guapa... Se ha callado un momento como esperando una respuesta a la pregunta que por lo visto me acababa de formular. Le ha debido convencer mi "sí" y he continuado dándole vueltas a lo mío... ¿Estaré tan caliente por la cercanía del verano o porque llevo varios días devorando un blog con alto contenido erótico?

viernes, 13 de junio de 2008

Durante la explicación de la práctica de electrónica el profesor hizo especial hincapié en que revisasemos la polarización de los condensadores electrolíticos ya que de lo contrario nos lo cargaríamos; y nos recordó que buena parte del presupuesto del laboratorio se iba en reponer el material que los alumnos destrozábamos a lo largo del curso. Cada uno de esos condensadores costaría 100 pesetas de las de entonces.

Pese a todo durante la siguiente hora, la clase se convirtió en una sucesión de "bouuuummms" cada vez que uno de los grupos probaba su circuito.

Pocos minutos antes de terminar la clase Txema e Itsas (los alumnos menos aventajados y por tanto los más lentos) decidieron encender la alimentación de su práctica. Fue entonces cuando en lugar de un "booumm" sonó un "paaac" mucho más seco que produjo que el profesor se acercase a la velocidad de la luz hacia nuestra mesa. Sus sospechas eran ciertas: un pequeño cortocircuito acababa de joder la fuente de alimentación valorada en unas 30.000 pesetas.

Eso sí, el condensador aguantó el tipo como un jabato...!!!

jueves, 5 de julio de 2007

He estimado en un valor inferior al 1% la probabilidad de que me cruzara con algún vecino, así pues, vestirme únicamente para sacar la basura al cuarto de los contenedores y regresar de inmediato a casa me ha parecido un derroche innecesario de energía especialmente en tiempos en los que tanta "caló" reblandecen mis neuronas.

En fin... Mis cálculos estaban equivocados.

jueves, 28 de junio de 2007

Despistes y franquezas (V)

Soy un ciudadano ejemplar: reciclo y pago mis impuestos. ¡Y yo también!, me diréis no exentos de razón. Sip...! pero lo que en mi caso merece una entrada, es el cómo, cuándo y por qué ambas circunstancias confluyen...

Cuando me he personado en la Agencia Tributaria para que Hacienda me devuelva todo lo que me robó el año pasado, el vigilante de la entrada me ha pedido que abriera mi macuto, extrañado quizá por la presencia de algún metal sospechoso.

Ha sido entonces cuando ha aparecido casualmente el casco de la litrona que una mano inocente dejó abandonada ayer...

Tampoco creo que sea un delito demorarse en tirar una botella a su contenedor ¿no?. ¿Entonces a santo de qué han venido esas risitas furtivas cuando me alejaba?.

lunes, 4 de diciembre de 2006

Más sobre comidas navideñas.

En el proyecto para el que trabajo también nos vamos de comida de confraternización. He querido hacer mi sugerencia del sitio donde ir pero mi vagancia me ha jugado una mala pasada... Me explico. Me he metido en una pagina web de sugerencias de restaurantes y he realizado un búsqueda por precio ("relativamente" ecónomico) y lugar (céntrico).

Pero... claro! También suele ser conveniente rellenar el tipo de restaurante y no poner el primero de la lista. Puede suceder que un restaurante afrodisiaco no esté bien visto para una comida laboral-navideña.

martes, 8 de agosto de 2006

No sé si mi problema es de orgullo, vanidad, soberbia, coquetería o meramente estético, pero cuando las autoridades sanitarias recomiendan protejerse la cabeza a todo el que va a realizar actividades prolongadas a pleno sol (y entre las que se encuentran las propias del turista), yo también debería darme por aludido.

jueves, 22 de junio de 2006

En muchos lenguajes de programación las sentencias de un programa finalizan con punto y coma. A quienes están estudiando esos lenguajes, a veces la mente les juega malas pasadas y finalizan también con punto y coma las frases de un texto normal y corriente.

Pues bien, no sé que duende se me ha colado hoy, que me ha hecho terminar con punto todas las sentencias del programa que llevo desarrollando esta mañana. Eso sí, no he cometido ningún error de puntuación y he usado el punto y aparte en todas menos en la última, donde he dejado un goloso punto y final.

Y por hoy... punto.

lunes, 5 de junio de 2006

Avogadro... ¿Los contaste?

Acabo de emplear el número de Avogadro para cuantificar el número de musutxos que le voy a dar a alguien en cuanto le vea. Después de esto he intentado recordar para qué otra cosa se utiliza dicho número. Tarea imposible...

Pero no me importa. Ya he aprendido que en esta vida hay que saber quedarse con lo fundamental.

viernes, 19 de mayo de 2006

Ayer cometí el mayor de los pecados que un usuario de Linux puede cometer, hacer un borrado recursivo de un directorio sin comprobar en qué lugar me encontraba.

Afortunadamente lo hice sobre el directorio donde tengo mi cuenta de usuario por lo que no borré ningún archivo de sistema y por lo tanto todas las aplicaciones parece que funcionan con normalidad (o eso parece).

Como fuera que me percaté de mi tremenda aberración, logré parar el proceso borrado antes de que éste concluyera por si mismo. Eso sí, cualquier archivo o directorio que alfabéticamente estuviera situado antes que "eclipse" forma ya parte del olvido de mi CPU (quien por cierto supera en ello a los humanos en esa habilidad).

Así pues han desaparecido para siempre:
- Un fichero llamado "ahora" con un pequeño relato inacabado que iba a publicar en este blog.
- Una carpeta llamada "documentación" con un valor incuestionable.
- Un archivo llamado "blogs.txt" que contenía los 30 o 40 blogs que he leído por completo y que de vez en cuando ojeo para ver si han sido actualizados.
- Otro directorio denominado "cartas" con documentos word creados por amigos míos.

A puntito de caer en la hoguera estuvo el directorio "fotos", y de haber llegado a la 'v' hubiera tirado a la borda una semana entera de trabajo.

Y todo por querer instalar un cliente para chatear...

domingo, 7 de mayo de 2006

Antiguamente tenía fama de poseer una buena memoria.

No era exacto. Si bien era capaz de recordar momentos que habían sucedido hace años, a duras penas podía acordarme de qué había comido ayer o repetir exactamente la última frase que se me había dicho.

Pero ahora es distinto. La gota que colmó el vaso fue ayer cuando un antiguo compañero de la escuela se acercó a hablar conmigo y me vi completamente incapaz de recordar su nombre.

Hay quien me ha tratado de tranquilizar asegurándome de que la pérdida de mis capacidades es algo "normal" e inevitable con la edad.

Y ahora sonrío al pensar que si durante mi infancia mis abuelos me contaban "batallitas" no era gracias a su prodigiosa memoría, sino a su gran imaginación...

jueves, 4 de mayo de 2006

Uno de mis mayores defectos es que cuando estoy especialmente agobiado, soy incapaz de hacer más de una cosa a la vez, y no necesariamente ha de ser productiva. Además durante esos intervalos mis despistes son aún mayores si cabe. Por último, me gustaría añadir que ni sé cómo he llegado hasta aquí, ni qué es lo que quería decir.

miércoles, 12 de abril de 2006

Me han robado...!!!

Bancos y empresarios aparte, claro...

Normalmente dejo en la cajonera de mi trabajo unas cuantas monedas para tener cambios y poder sacarme algo de picoteo en el caso de que el hambre apriete. No suele ser una cantidad enorme, pero entre monedas de 2€, de euro y de medio euro podría llegar a acumular hasta 20 en la mejor de las ocasiones.

Aunque tiene llave, rara vez lo cierro y si lo hago así la llave queda puesta.

Fue ayer cuando me di cuenta de su falta. Vino mi jefe a pedirme cambios para el autobús cuando descubrí que mis ahorros habían pasado a mejores manos.

Comentando el tema hoy, con algunos de mis compañeros, insistían en mi exceso de optimismo por creer que al dejar una cantidad de dinero en el cajón y sin ninguna protección, no iba a desaparecer tarde o temprano.

Tras meditarlo un poco, me parece triste no que me hayan robado (cosa que por supuesto me jode y mucho...), sino el hecho de que alguien se vea empujado a hacerlo...

"Y si aún no confías en mí,
y si aún no confías en mí
no podrás
confiar en nadie más."

P.S. Los millones (de euros, claro) están a buen recaudo en Suiza.
P.S.2: Ni que decir que la cajonera sigue con la llave puesta.

martes, 4 de abril de 2006

Tengo la costumbre desde que cierro la puerta de mi casa hasta que pongo los pies en la calle de no encender ninguna luz.

Normalmente no es problema porque cuando salgo ya es de día o alguien ha dado la luz del rellano y cuando vuelvo tarde a casa el problema no es mío sino de áquel que me trae a mí a mi melopea de vuelta a casa.

Hoy es uno de esos días en los que inexplicablemente me he decidido a madrugar. Todo estaba completamente a oscuras y aunque hubiera querido usarlo, no tengo ni la más remota idea de dónde se encuentra el interruptor de la luz. Vivo en un bajo, pero justo antes de girar al pasillo que apunta a la calle hay tres escalones que sólo una perversa mente decidió colocar ahí.

No sigo!!!, aunque lo intente mis palabras nunca superarán vuestra imaginación.

martes, 21 de junio de 2005

Despistes y franquezas (V)

"Creo que debo ser el único despistado de la galaxia. Sí, ya sé que todos somos humanos y cometemos errores, pero parece que por cada uno que comete otra persona, yo debo cometer veinte."

Esto es lo que venía pensando después de mi última hazaña, que telegráficamente se resume en:

- Si tras cinco minutos de espera, sigues sólo en la parada, es porque quizá el autobús no vaya a pasar.
- No es tanta casualidad, que nadie, absolutamente nadie, de los que se bajaron del metro, quisiera coger el autobús.
- ¿No te has planteado por qué hubo gente que no se bajó del metro?.
- Además, montas en el último vagón, y la salida está al principio. Que no se montaran colas en torno a la escalera mecánica no es porque haya más gente de vacaciones que ayer.
- Que hayan desaparecido los carteles indicando dónde tomar el autobús alternativo, no es obra de gamberros.
- Conviene informarse de cuándo finalizan las obras en la línea de metro que coges todas las mañanas.
- No es tan difícil darse cuenta, de que una vez que han finalizado, dejan de circular los transbordos en autobús.
- Los avisos de megafonía también son para Itsasbeltza.

miércoles, 6 de abril de 2005

Despistes y franquezas (IV)

Soy un paleto de "provincias", lo reconozco, y al de pocos días de poner pie en esta santa ciudad estuve a punto de demostrarlo con creces...

En mis primeros viajes por el subsuelo madrileño me fijé en que muchos viajeros iban leyendo un periódico del que no había oído hablar nunca. Vaya! no sabía que Madrid tenía un diario de edición regional, así que me dije a mí mismo que tendría que comprarlo para echarle una ojeada.

Afortunadamente no lo hice. El periódico en cuestión se llamaba "Madrid y más" y es el que hoy se conoce como "20 minutos" (gratuito).

El descojono del quiosquero habría sido monumental.