lunes, 9 de octubre de 2006

Hace un par de horas que acabo de recibir un pequeño revés y digo pequeño, aunque sea algo que estaba esperando con mucha ilusión. Mucha.

No cabe escudarse en razones peregrinas, ni cargar las tintas contra otros. La culpa ha sido exclusivamente mía y por lo tanto asumo la responsabilidad de mi actual malestar. No vale por tanto "llorar". Toca levantarse y estar más atento por si se presenta otra oportunidad, toca empezar a trabajar por ella desde ya mismo, toca buscar esa oportunidad sin esperar a que aparezca producto de otra casualidad y toca prepararse para otra presumible derrota.

Hace un par de horas que he comenzado a reescribir mi futuro.

2 comentarios:

odraz dijo...

Me gusta esa actitud. Mucha suerte en tus propósitos.

itsasbeltza dijo...

Gracias Odraz, en eso estamos...!!!