viernes, 25 de febrero de 2005

Mis problemas con las mujeres

Habíamos terminado exámenes y nos encontrábamos tomando unas cervezas en la cafetería de la facultad. Estábamos aburridos y un poco molestos porque un compañero nos había dado plantón y se había ido de fiesta a un pueblo cercano. Así que en un ataque de locura cogimos el coche y nos presentamos allá.

El problema es que al día siguiente yo había quedado con mi ex. Así que a toda prisa volvimos a Bilbao y me llevaron a la estación de Autobuses, pues ella y yo vivíamos en ciudades distintas y tras una temporadita separados por cuestiones académicas nuestros corazones volvían a unirse.

Y allí estaba ella, tan fresca, tan guapa, con ese vestido que tanto me gustaba y oliendo tan bien como siempre.

A decir verdad, aún no me explico la cara de cabreo de ella cuando me vio llegar hora y media tarde, con barba de varios días, despeinado, sucio, resacoso y con cara de sueño por no haber dormido nada por la noche.

...definitivamente a las mujeres no hay quién las entienda!!. Porque... no hay quién las entienda, ¿verdad?.

¡Hala!, ahí tenéis los comentarios para darme la razón. Y ya estáis tardando.


Nota: Evidentemente cualquier comentario que no sea de mi agrado tiene las horas contadas...

4 comentarios:

Raddy dijo...

Vaya tardecita hemos tenido hoy no?? Pos hala te quedas sin mi opinión sobre las mujeres...

Txabi dijo...

Guerra de bolas de nieve, guerra de sexos... Muy guerrero el Itsas... Yo me quedo con el tópico de no hacer la guerra, que pa eso me declaré objetor. Besos.
Nota de autor: Si alguien no sabe qué es/era un objetor de conciencia que pregunte.

itsasbeltza dijo...

Bueno, ojalá que en el mundo sólo hubiera este tipo de guerras. Aunque reconozco que a veces éstas también son muy dolorosas.

Jeje, me quedo con las de nieve...

Ume dijo...

Pues no, no las entiendo... este favoritismo hacia tu opinión nada tiene que ver con que este comentario pueda tener los días contados... Pero en contra de todo lo que se dice entender a las mujeres... tampoco entiendo a los hombres... jajajaja... Ale ya puedes empezar la guerra!!!