lunes, 14 de febrero de 2005

Efemérides (I)

Estos días (13, 14 y 15 de Febrero) se cumplen 60 años del bombardeo de Dresde a manos de las tropas aliadas durante el transcurso de la segunda guerra mundial. Durante tres días la ciudad fue sometida a un castigo desproporcionado cuando la guerra ya se había decantado.

Lo más curioso es que Dresde no era considerada como un objetivo estratégico de primera magnitud. No lo era, pero desde que la Avición Cóndor arrasó Gernika en 1937 se instauró una nueva estrategia militar consistente en amedrentar (más aun si cabe) a la población civil. En buscar la desmoralización general de la población cebándose sin contemplación alguna en los miembros más indefensos del adversario.

60 años después aún sigo buscando que los vencedores (aunque personalmente soy de los que creo que en una guerra nadie gana) me expliquen qué sentido tuvo tal derramamiento de sangre o qué se buscaba asesinando vilmente a 30000 almas.

Leo en la prensa versiones que tratan de revisar la cifra de víctimas a la baja, que tratan de demostrar que Dresde era un poderoso centro industrial de la Alemania nazi. ¿Cómo se explica entonces que gran parte del centro de la Florencia alemana incluyendo la mayoría de su patrimonio histórico fuera pasto de las bombas incendiarias?.

Me garrapatea ver una vez más como los autores de aquella masacre no son capaces de entonar una mínima autocrítica 60 años después. Que para justificar las guerras de hoy sigan queriéndonos mostrar la destrución de la vida humana como un mal necesario.

Gernika, Londres, Hamburgo, Dresde, Hiroshima, Nagasaki, Basora, Bagdad.
Joder, ¿Hasta cuándo así?

2 comentarios:

odraz dijo...

En cierta ocasión, expresé una crítica parecida a la tuya y la persona que me acompañaba en aquel momento me dijo que "qué se podía hacer" a lo que contesté "al menos no permanecer callados" así que me parece muy bien que denuncies esas situaciones y acontecimientos, es difícil permanecer en silencio ante tantas y tantas injusticias.

itsasbeltza dijo...

No Odraz, de verdad que creo que lo fácil es estar callado.

Aunque luego me avergüence por haberlo hecho.