lunes, 3 de julio de 2006

Desde una de las carrozas participantes en el desfile del orgullo gay de este año se lanzaban preservativos en dirección al público congregado en las aceras. Los niños, como si de caramelos se tratasen salieron corriendo para hacerse con alguna presa. Alguna madre arrebató el botín a su hijo metiéndoselo en el bolso. Os podréis suponer el monumental cabreo que se agarró el pequeñajo...

2 comentarios:

Anónimo dijo...

jajajjaajajajajajajajajaj

hola Itsas¡¡¡¡¡¡¡ bueno esas madres con sus hijos si es lo que menos asustan solo ver las prendas que alli debian estar uno no se aburre, jajaajajajaja,madrid multicolor.
hay momentos que la vida se ve de color rosa,, que siempre fuera asi...
bona tarda¡¡¡¡¡¡ y descansa.


abrazos

pepe

Txabi dijo...

No sé porqué te cabreas Itsas, ya tienes edad para ir a la farmacia tú solico!.

En "mis tiempos" desde la manifa gritábamos: ¡No nos mires, unete!. Pues eso...

Musu bat!