lunes, 20 de febrero de 2006

Paseos (III)

Como ya he apuntado en varias ocasiones, una de mis aficiones favoritas es pasear. Si bien no me importa hacerlo en compañía, debo reconocer que en ocasiones (en muchas...) me gusta hacerlo sólo, adentrándome por los más extraños vericuetos que me ofrecen las ciudades. Si a eso le añadimos que prefiero hacerlo al atardecer (o de noche), y que no paro hasta que no me he recorrido el callejón más oscuro de la ciudad, las probabilidades de que un día aparezca descuartizado en un contenedor de basura son bastante elavadas.

De todas formas, como le digo a todo el mundo, no tenéis porqué preocuparos. Si tardo mucho en actualizar este blog, simplemente será porque estoy hasta arriba de trabajo.

2 comentarios:

odraz dijo...

¿Qué decirte? Creo que ya sabes que comparto ese pequeño placer del que hablas. Si estoy tranquila, me inspira y cuando siento el ánimo revuelto, es mi mejor medicina.

Alholva dijo...

A mi también me gusta pasear por rincones solitarios. Si no conozco la ciudad es genial y si ya la he visitado procuro mirar con ojos nuevos, siempre hay detalles por descubrir.

Besos